VINO, SE FUE Y VUELVE
Vino con su rostro desbocado, con su camiseta ajada y sus piernas danzarinas…
Entró en mí lleno de fuego, con sus dedos pulsó en mi tacto la embriaguez en su extremo.
Se fue, salió de mí como una punzada llena de desasosiego; como un puñal atravesando mi estómago, estaba clavaíto en mí.
Pero vuelve, a fuego lento, a clavarse.
Pero vuelve, cuando en las calles busco esa camiseta, ese rostro, sus piernas.
Así, que vuelve su recuerdo y me recreo en él.
Al menos entró una vez, y aquí la señal del puñal llevo.

1 Comments:
Que dificil es todo...
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