meiosis
20.9.06
18.9.06
Señores es increíble, cuando menos te lo esperas ¡zas! aparece.
Sí, así, sin esperarlo, andando por la universidad me cruzo de nuevo con ese chico. Antes le hubiera mirado, hubiera dicho: ay, qué bonico. Hoy sin embargo, la situación ha cambiado: hola, qué tal te fue.
Aunque bueno, no tanta casualidad, en el patio de la universidad te puedes encontrar con todo el mundo, o con nadie. En fin, es mucho más bonito atribuirle algo de magia al asunto, casualidad o no, nos hemos visto de nuevo.
¡Ay!, me puse nerviosa. Y es que la situación lo requiere, a plena luz del día los granos son más granos, los pelos del bigote o del entrecejo, más negros. Y además, bueno, pensar en el último polvo que fue lo más, lo más de lo más... ¡ay! que estábamos desnudos el uno frente al otro sólo hace dos días, que gemíamos, que nos pedíamos más y otras cosas... que bueno, estaréis conmigo en que la situación era algo embarazosa.
De verdad, esto es divertidísimo, ¡que siga esta buena racha!
17.9.06
LA PACIENCIA ES UNA VIRTUD.-
De repente, sales una noche, sin esperar nada pero buscando algo por ahí a lo que hincarle el diente, aunque claro, siempre reduciendo expectativas.
Mucha cosa buena por ahí, pero… y qué.
Último momento de la noche, a punto de irnos a casa. Venga, la última, sí la última, vamos a pasar el scanner y ya está.
El B12 estaba petadísimo, lo recorremos entero, desde abajo hasta arriba.
Pasamos por un grupo de niños, uno se le atraviesa a Alicia y la mira con cara de… de te voy a comer. El grupo no era de lo más atractivo pero de repente me di cuenta que uno de los amigos era… con quien acabaría la noche, y de quien me había llevado fijando desde que empecé la universidad, hasta me senté una vez a su lado en el autobús (apropósito claro).
Pues de eso se trata, qué iba a imaginar yo cuando veía a ese chico pasar que acabaría liándome con él, o por lo menos conocerlo, hablar…
Pero es que estuvimos hablando, hablando y hablando en B12, en ningún momento (bueno, casi ninguno) pensé que nos besaríamos, que follaríamos después.
¡Pero qué juventud! Es interesante, acabo acostándome a la primera de cambio. Nada de segundas citas ¡hala!
Pues sí, así que me pregunto ¿qué me deparará en lo sucesivo?
¿Conoceré a Zapatero?
De esta vida, de todo me puedo esperar.
15.9.06
Hay momentos en la vida verdaderamente sarcásticos, como un tanatorio.
Seis personas, familiares: viuda, cuñado, hijo, nieto, sobrina, hermana.
-Encima de la mesa no han de colocar el muerto, que se encarguen los de la funeraria de poner algo, pero quita la mesa, encima de la mesa queda feo…
-sí, mi hijo se encarga de eso, el tablero se quita fácil, y las patas después.
Allí, en el comedor velarán a mi tío los asistentes al velatorio.
-La tía quería un metro de tierra, pero el abuelo pagó la hipoteca de la casa cuando nadie quería saber nada, pagó el arrendamiento, y ahora viene pidiendo…
Primo, primito… mientras juegas a enrollar los cordones de mi pantalón, mientras te apoyas en mí buscando consuelo yo pienso en ti con deseo, que eres joven y hermoso, y yo mujer ardiente… mientras velamos a tu abuelo tú juegas y yo te dejo, aprovechando mi situación te busco la mirada, te doy un abrazo y muchos besos.
Endiabladamente mala, que soy mala.
Mientras tú me cuentas tus últimas experiencias con el difunto, mientras todos con cara de desconsuelo no saben con sus ojos qué decir, yo examino el momento deseando escribirlo.
La funeraria desde el pueblo ha de arribar.
-coronas no, coronas no, eso es ostentación, ni carteles, sólo un ramo de rosas, como el que me regaló por mi santo.
hijo:-Habrá que pedirle un ramo a “la Elena”; viuda:-sí, a “la Elena” y al “pata perro”, entonces que sean dos ramos de rosas.
Al muerto le separa un cristal, ahí, al otro lado, no hace dos horas que su cuerpo no responde, que está muerto.
Hablando en su presencia del no presente ya. Contradicciones mayores no encontrarás.
Sueño
Que ese aroma tuyo que penetra, que se instala, que se apodera, que es un aprovechao de mí, que me nutre y me envenena
Que salga sin dejar huella
Que salga sin notar, sin embelesar
Que estos años míos de algo sirvan, para pensar, para entender, para crecer, para no caer
Que esos ojos tuyos yo entienda
Que esa boca tuya yo no desee
Que esos rizos tuyos no desrizaré
Que esta boca mía no besará el suelo de nadie que no lo merezca.
Que ese aroma, el de los buenos, yo sepa recoger.
VINO, SE FUE Y VUELVE
Vino con su rostro desbocado, con su camiseta ajada y sus piernas danzarinas…
Entró en mí lleno de fuego, con sus dedos pulsó en mi tacto la embriaguez en su extremo.
Se fue, salió de mí como una punzada llena de desasosiego; como un puñal atravesando mi estómago, estaba clavaíto en mí.
Pero vuelve, a fuego lento, a clavarse.
Pero vuelve, cuando en las calles busco esa camiseta, ese rostro, sus piernas.
Así, que vuelve su recuerdo y me recreo en él.
Al menos entró una vez, y aquí la señal del puñal llevo.
13.9.06

Cae la tarde en mí, igual que caí yo en tus brazos, llena de luz y colores encarnados.
Miro a través de las montañas y me muestran su más sabia imagen,
la imagen de un futuro lleno de sombras y contrastes.
Que no quiero saber qué me espera, que quiero llegar a ser...
no una sombra en la lejanía sino una estrella en el firmamento.
Mi horizonte en esas montañas es mi futuro:
amplio y escarpado, lleno de diferentes caminos.
Esta noche duermo sola. Mañana ya veré.
12.9.06
El no conseguir lo que uno quiere es aveces un golpe de suerte
La luz del sol entra titineante a través del cristal de mi ventana.
Esta música me hace llenarme de su pequeña luz, o de apenas los pequeños rayos que llegan a alcanzar mi brazo.
Me recuerda que, siempre llena de esperanza, he seguido adelante ante las adversidades.
Que una vez fui una adolescente llena de fuego, y hoy soy una mujer llena de fuego.
El reencuentro con amigos que, a pesar del tipo de vida que llevamos en aquellos años, no quedaron en el camino, pelearon por un futuro mejor y más provechoso. Animándonos mutuamente: -lo estás haciendo muy bien, sigue así.
Halagos y más halagos recibí ayer por parte de mucha gente: -qué bien estás, estás guapísima, tienes un par al no beber alcohol...
Y yo, me encuentro bien conmigo aunque me falta mucho, mucho por encontrar en este proceso de "repersonificación" en que me encuentro.
9.9.06
Se me fue de las manos
se me fue de las manos, traté de conseguir lo que quería, pero al tratarse de personas y no objetos, el otro puede reaccionar de la manera más insospechada, o más tradicional...
algo desorbitada pero con fuerzas para seguir
algo distorsionada pero no abatida
algo cansada pero con ganas de disfrutar
5.9.06
Foto: "el pollo que vivió sin cabeza 18 meses"Pero qué coño me pasa
El Mercadota está vacío, en la bandeja del fiambre se aparece tu cara. Sorprendida miro a Mª Ángeles, la cajera. Ella no se ha percatado del salto impresionante que he dado.
Pero sí, ahora mira, me mira, le señalo el fiambre, me mira estupefacta…
-Nada, no es que…
Sin saber qué decir me doy media vuelta y sigo a lo mío.
-El pollo, a ver cuánto pesa este… 435 gr., a ver…parece bueno…
Mientras observo la calidad del pollo, la pata derecha de este va alzándose, me señala y una voz comienza:-mira chiqui lo que te digo…
-Pero bueno, ¡si este pollo no tiene cabeza! ¡qué coño está hablando!
De una sacudida cae al suelo
Mª Ángeles me mira, ya imaginas con qué cara.
Me agacho, recojo el pollo del suelo ¡pero sigue!:-chiqui, escucha atenta y no me sueltes: (hago caso y trato de disimular leyendo la etiqueta)
-mira chiqui, lo que te está ocurriendo es normal. Tienes muchas ilusiones puestas en muchas personas, te comprometes demasiado y debes dejarte llevar un poco más. Pero no te impacientes, no fuerces a las personas, deja que todo ocurra sin impacientarte…
Después de esto, ¿dejo el pollo o me lo llevo a casa? ¡es que este pollo yo ya no me lo como!
Le advierto:-gracias…eeee…te voy a dejar aquí, en esta leja ¿vale?
Y el cabrón del pollo no responde.
Mª Ángeles me vuelve a mirar: -¿qué?
-Nada, nada… ejeejje (cara de descomposición de lugar)

