Señores es increíble, cuando menos te lo esperas ¡zas! aparece.
Sí, así, sin esperarlo, andando por la universidad me cruzo de nuevo con ese chico. Antes le hubiera mirado, hubiera dicho: ay, qué bonico. Hoy sin embargo, la situación ha cambiado: hola, qué tal te fue.
Aunque bueno, no tanta casualidad, en el patio de la universidad te puedes encontrar con todo el mundo, o con nadie. En fin, es mucho más bonito atribuirle algo de magia al asunto, casualidad o no, nos hemos visto de nuevo.
¡Ay!, me puse nerviosa. Y es que la situación lo requiere, a plena luz del día los granos son más granos, los pelos del bigote o del entrecejo, más negros. Y además, bueno, pensar en el último polvo que fue lo más, lo más de lo más... ¡ay! que estábamos desnudos el uno frente al otro sólo hace dos días, que gemíamos, que nos pedíamos más y otras cosas... que bueno, estaréis conmigo en que la situación era algo embarazosa.
De verdad, esto es divertidísimo, ¡que siga esta buena racha!

2 Comments:
Pero que siga para todas!!!
yo estoy empezando a impacientarme con mi boludo y no me gusta nada, prefiero los encuentros de este verano...
jajaj
envidiosa
jajaja
si tú eres una fiera
Publicar un comentario
<< Home